miércoles, 8 de septiembre de 2010

Las últimas bodeguillas: El Gil, el rey de la sardina con guindilla

Recuerdo al "Gil" con su moto,  llevando en  la parte trasera un garrafón de mimbre o de  plástico gris. Su destartalado y vinoso local, en el que junto con los depósitos, tenía unos bancos corridos donde las gentes charlaban animadamente. Era un lugar de parada obligada para los adictos al chateo. Recuerdo también sus guindillas con sardina,  los puñados de cascagüeses, las medias cajas de soldaos viejos colgadas en la puerta  y, en los últimos tiempos,  los pacharanes y las garrafas de anis para hacer este licor.  Hoy,  más bar que bodeguilla, guarda su encanto y se anuncia como "El rey de la sardina con guindilla". -Sin duda este local es un sobreviviente de otra época.


2 comentarios:

zegio dijo...

La de pinchos que habré tomado allí (bueno en ese y en el de enfrente, que también ponen sardinas).

Pepe dijo...

Llevaba el garrafón de vino a casa en Pérez Galdós y lo trasvasaba con un embudo de plástico blanco vinoso. Cuando vivía en Vara de Rey lo llevaba Bezares, por Miguel Villanueva o la actual Gran Vía...