lunes, 17 de febrero de 2014

Ángeles de la Redonda




2 comentarios:

Carlos Galeon dijo...

La verdad, es que mi vista nunca ha alcanzado a verlos (o no soy tan observador como para ello).
Un abrazo.

Francisco Espada dijo...

La erosión del tiempo ha pasado por la cara de los angelitos y le ha dejado demacrados... más bien desfigurados.
Un abrazo.